Wednesday, February 8, 2012

De Algodón de Azucar y Pandorgas Mensajeras



Dear Void,

Sabes? Hoy las nubes ese dibujaron como bolitas de algodón de azúcar. Me recuerdan a Mi Pequeño Pony, y a las tardes en Nueva Italia.

Me recuerdan a la niña que alguna vez existió.

Mientras trato de descifrar que figura forman (sería una gran ofensa al Creador ignorarlas! Si después de todo para eso fueron creadas: caballo? casa? Perro? Flor?) me doy cuenta que la niña vive entre esas nubes porque la creatividad que alguna vez tuve se me escapo con el viento y se fue con ella.

Ya que estoy en la tarea aprovecho para buscarla entre ese pacifico e infinito mundo de criaturas que nos miran desde arriba, y la encuentro.

Escondida entre el árbol y el delfín con la cabeza gacha jugando con sus manos. Me roba una sonrisa porque se lo que está pensando.

“No veo la hora de ser grande. Esto de la niñez no me sienta bien. Solo quiero un consultorio prolijo e inmaculado, y una bata blanca, y mis pacientes van a ser toda la compañía que necesite. mejor no miro al frente porque si no la envidia que me da ver a todas ellas tan lindas y tan radiantes me recuerda que no me veo como ellas y que soy muy joven para envidiar. A lo mejor cuando sea grande… no veo la hora de ser grande!”

Me apuro antes que se siente sobre el viento viaje a Grecia, para construir una pandorga y atar a la punta las palabras que necesita escuchar ahora.

Mira adelante niña de algodón de azúcar, tu mundo se va a seguir expandiendo y tu mente va a volar alto. No dejes de soñar porque ese es tu combustible, pero no te detengas demasiado en intentar vivir en tu cabeza ese futuro inventado. Preocupate menos y jugá más. Las preocupaciones van a estar siempre pero las horas de juego son un precioso regalo del tiempo. No las desperdicies. Aferrate a tu paciencia y a tu perseverancia que junto con tus sueños van a ser los pilares que te van a sostener hasta que tus sueños en fila, uno a uno, lleguen a vos.

Sos joven para envidiar pero tranquila, que en tu caso ese sentimiento va a perder intensidad a medida que pasen los años. Nunca te vas a ver como ellas pero la buena noticia es que vas a aprender a sentirte cómoda con tu propia piel.

Del amor no te hablo porque yo sigo aferrada a nuestros pilares mientras descifro este misterio que por momentos es amargo, pero en otros sabe a miel y jugo de frutilla. No sé si lo vas a encontrar pero tampoco te preocupes, que para eso estoy yo haciendo el trabajo por nosotras.

Si no es mucho pedir, Dear Void, te puedo encargar que la cuides desde lejos, y te asegures que mire arriba, y note la pandorga y lea el mensaje?

Ahora sí puedo descansar, so good night, Dear Void.

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