Wednesday, March 28, 2012

De Amores Lejanos y Sueños Concedidos

Era uno de esos días, Dear Void, en el que estaban los dos acostados a punto de dormir, cuando ella sintió -ahí en su medio- la urgencia de saborear el sonido de su voz, entonces le pidió que le contara una historia.

Sin abrir sus ojos, pero tensionando un poquito su cuerpo él respondio "Disfruto más cuando vos contás historias, porqué no me regalás una?"
Ella titubeó por un segundo (o fueron diez?), riendose por dentro, porque tenía tantas que contarle, pero tanto miedo que él sepa de ellas, que decidió responder "Me gusta más escribirlas que hablarlas". El no discutió. Despues de todo no estaba interesado.

Mientras ellos volvían a su lugar silencioso, ella posó su cabeza sobre su pecho, cerró los ojos y continuó hablando por dentro.

Había una vez...

Una niña que deseó con tanta fuerza y tanta convicción de que fuera posible, que un dia se despertó convertida en agua de río. Un tiempo después, cuando ya era mas grande recorrió todos los mares y acarició a todas las criaturas, y bailó con todos los hombres que juegan a ser pez, hasta que un día sintió su piel. La del hombre más especial, pero con más ganas de ser pez que jamás se le habia cruzado en el camino.
En ese momento supo que ya no quería volver a bailar con nadie que no fuera él y deseó con tanta fuerza volver a ser mujer para aunque sea tener una chance, y como lo quería tanto, el deseo se le concedió. Lástima que nadie le contó que aquel hombre también la notó, también quiso que lo suyo fuera posible, y deseó con igual intensidad convertirse en delfín para rodear toda su piel de ella, y como la quería tanto, el deseo también se le concedió.

Los dos recorrieron sus vidas separados, pero con la sonrisa en el corazón porque respiraban el consuelo que alguna vez nadaron y bailaron apasionadamente acompañados.

Hay amores que nacen para amarse desde lejos.

Colorín colorado...

Cuando terminaba la historia sintió como su respiración se habia relajado y él ya dormía. Ahora sí dijo en voz alta "que descanses y duermas bien y sueñes cosas lindas, y te quiero, amor".

Lo triste de todo esto, Dear Void, es que mientras los dos dormían, sus cuerpos se transformaban uno en pez, otra en mujer. Ojalá se den cuenta pronto que no nacieron para amarse asi de cerca.

Solo me queda rezar por sus corazones, y por que el desamor les sea leve. Me acompañás en la oración, Dear Void?

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